Llamado también Alcanfor gigante, Ingles: Eucaliptus; Portugués: Eucalipto; Alemán : Eucalyptus; Francés : Eucalyptus; Italiano : Eucalipto.

La etimología de la palabra eucalipto está en las voces griegas: eu, bien y kalypto, cubrir. Es pues un árbol muy conocido y que desarrolla mucho. Es oriundo de Australia, y ahora se encuentra en casi todo el mundo. Se conocen cerca de cuatrocientas especies de esta planta.

Raíces: Subterráneas, perennes, casi horizontales, leñosas (se afirma que en las raíces hay más ramificaciones leñosas que en el tallo), rugosas, resecan el terreno por donde penetran (por lo que se utiliza en desecación de los fangos)

Tallo: Aéreo, tronco, leñoso, poco ramoso en relación a su longitud, prismático cuando tierno, tiene una yema terminal eje que crece maravillosamente hacia el cenit, alcanza hasta los cien metros de altura, es el tallo más grande entre todos los árboles transplantatados al Nuevo Mundo.

Hojas: Las dos primeras hojas de la planta del eucalipto, son arriñonadas; las siguientes son ovaladas, sentadas, enteras, opuestas, de color blanquecino ( a veces hasta la altura de cinco metros) ; las hojas subsiguientes son pecioladas, alternas, lanceoladas, enteras, lisas, peninervias, de color verde oscuro, consistentes, coriáceas.

Flores: Axilares, con pedúnculo muy corto, de color blanco o encarnado; cáliz persistente en el fruto.

Fruto: Es una cápsula piramidal muy consistente, con cinco cavidades dispuestas en forma de estrella en la base, dehiscente. La semilla es dicotiledónea, de color negro, se encuentra entre una infinidad de granitos de color rubio, los mismos que caen juntos con las semillas.

PROPIEDADES Y USOS MEDICINALES:
Las propiedades medicinales del eucalipto son muy numerosas y eficaces. Se puede usar de muchas maneras, he aquí las principales:


Tés: El té preparado de las hojas del eucalipto, en dosis normal, es muy bueno para combatir el asma, el asma crónica, afecciones catarrales, adenitis, bronquitis, tos ferina, coriza, cistitis, catarro de la vejiga, disentería, diabetes, fiebres, gripe, leucorrea, malaria, nefritis, renitis, tuberculosis. En las afecciones de las vías respiratorias es muy bueno también inspirar el vapor del cocimiento de las hojas del eucalipto.

Un buen té para curar la neumonía, se prepara de las hojas de eucalipto, pata de gallina (hierba) y albahaca.

Cataplasmas y compresas: Tanto las hojas tiernas como el cocimiento de las mismas se emplean, con mucho éxito, exteriormente. Se usa en compresas, con la decocción, o en cataplasmas, con las hojas machacadas, para aliviar el dolor en casos de ciática, gota, reumatismo, neuralgia,
etc.

Lociones: El eucalipto es un buen antiséptico. El té de las hojas de esta famosa planta se utiliza para lavar heridas, úlceras, etc. Tiene efecto, no solamente desinfectante, sino también curativo.

Esencia: El aceite que se extrae del eucalipto es astringente, febrífugo y tónico. Se emplea, en linimientos, en los dolores reumáticos.

PARTE EMPLEADA: Las hojas verdes, especialmente tiernas.

DOSIS: Normal, para tés.